Nuestra pasión

Nos despertamos cada día con la misma ilusión, criar los mejores patos del Delta del Ebro, ofreciendo excelencia y calidad. Controlando desde la puesta del huevo hasta el producto final. Te invitamos a descubrir la pasión por lo que hacemos.

PRIMER DÍA

¡Por fin en casa!

Una vez que los huevos han eclosionado, los patitos son transportados a su primera casa: nuestras granjas de cría. Estas granjas están preparadas para albergar a los patitos pequeños. Cuentan con una temperatura controlada que aseguran las mejores condiciones de cría para los pequeños.  Estas salas de cría deben estar muy bien diseñadas para mantener y suministrar siempre la temperatura adecuada. Hay que tener claro que los patos en estos primeros días de vida no pueden regular su temperatura corporal y por lo tanto es muy importante observarlos. Nuestros granjeros vigilan el comportamiento de los patos, tomando siempre las mejores decisiones para su bienestar.

Poco a poco el patito se va aclimatando para poder salir al exterior. Antes o después, dependiendo de las temperaturas exteriores, el granjero decidirá si pueden salir y disfrutar del aire libre.

En esta etapa, su alimentación es natural basada al 100% en maíz no transgénico, lo cual les confiere una buena salud y robustez. Lo que más cuidamos es el bienestar del animal para que pueda desarrollar sus músculos adecuadamente y pueda estar sano y fuerte. Las granjas de recría constan todas ellas de un túnel con una parcela de terrero a derecha e izquierda. Siempre hay una de las zonas que queda en reposo durante 3 meses de manera que dé tiempo a regenerar el campo y los patos puedan estar en perfectas condiciones.

INCUBADORA

Con el máximo cariño

Como bien sabéis, los patos que criamos son patos de la raza mulard. Estos patos son un híbrido procedente del cruce entre un pato barberie y un pato pekín. La incubación de los huevos es un proceso muy importante para asegurar la calidad de nuestros productos. Por ello, llevamos a cabo una unión estratégica con una empresa dedicada a la incubación de huevos de pato lo cual nos asegura el origen de los patos que criamos, la raza, la calidad, etc. Los huevos permanecen en la incubadora durante 35 días hasta que finalmente se produce la eclosión del huevo. Un momento mágico ver nacer a nuestros patitos.

 

LA GRANJA De niño a adulto Desde los 21 hasta los 84 días nuestros patos vivirán en nuestras granjas de recría, donde nuestras instalaciones están adaptadas para que puedan resguardarse en caso de frío o lluvia y puedan andar a sus anchas por nuestros campos. Estas instalaciones están ubicadas todas ellas en varias localidades del Delta del Ebro, con una distancia de seguridad entre ellas. Cada pato tiene una media de dos m2 cada uno de terreno, aunque casi siempre, prefieren estar todos juntos.

 

El Campo

 

Todas nuestras instalaciones están localizadas en Del Delta del Ebro, nuestros patos son del Delta del Ebro. ¿Por qué en Del Delta del Ebro? Nuestra familia es del Delta del Ebro y cuando iniciamos este proyecto queríamos que nuestras raíces de negocio estuvieran en estas tierras.

En todos nuestros campos hay una estación de tratamiento de purines (excrementos de pato) de manera que los tratamos y luego los damos a los agricultores de la zona para que puedan utilizarlo como fertilizante para los campos. De todos es conocido que la huerta del Delta del Ebro es de calidad, y con estos purines, muchísimo más.

EL MATADERO

Máxima higiene y respeto

Trascurridos los 90 días de vida del pato, estos son trasladados a nuestro matadero donde se procederá a su posterior sacrificio. Nuestro matadero cuenta siempre con la presencia de un veterinario oficial del Delta del Ebro que vela siempre porque las cosas se hagan de la manera más profesional. Como bien sabéis, de un pato se utiliza todo o casi todo con lo que recuperamos no sólo la parte comestible (hígado, carne, molleja, muslos, etc.) sino que también contamos con una planta de recuperación de las plumas que son vendidas a la industrial textil. Empezamos temprano por la mañana con el objetivo de poder elaborar y expedir nuestros productos en el menor tiempo posible con la máxima frescura.

LA COMIDA

Solo productos naturales

Como bien sabéis, los patos que criamos son patos de la raza mulard. Estos patos son un híbrido procedente del cruce entre un pato barberie y un pato pekín. La incubación de los huevos es un proceso muy importante para asegurar la calidad de nuestros productos. Por ello, incorporamos una incubadora dentro de su proceso, lo cual nos asegura el origen de los patos que criamos, la raza, la calidad, etc.

LA FÁBRICA

Con el mínimo manipulado

El mundo del pato es un mundo de tradición, y ésta tiene que ser trasladada a la producción. Seguimos haciendo las cosas de la manera tradicional. Nuestro confit lleva horas de cocción y nuestro jamón días de curación. Es parte de nuestro ADN. Actualmente contamos con dos centros productivos en los cuales elaboramos diferentes productos. En una planta elaboramos todos los productos provenientes de la carne de pato, magret, confit, jamón de pato y en la otra planta elaboramos todos los productos provenientes del hígado de pato; foie gras, bloc, paté, mousses. Nuestras plantas cuentan con un personal altamente cualificado dedicado a la elaboración de productos de pato desde hace muchos años. Esa dedicación y saber hacer se transmite en cada uno de los productos que elaboramos.