¿Cómo asar un pavo y que quede jugoso?

¿Cómo asar un pavo y que quede jugoso?

Asar un pavo y que nos quede jugoso no es sencillo.

Al ser un ave de gran tamaño con partes de diferentes textura, es fácil que puedan quedar más o menos jugosas después del ser asadas.

Lo más delicado es preparar y mimar el asado de forma que al final, nos quede todo jugoso por igual, tanto el muslo como la pechuga.

Para hacer un pavo asado, idealmente, se escogerá una pava de 3kg como máximo, para que el asado en un horno casero no sea una tarea imposible.

Una vez desplumado, desviscerado y bien limpio, daremos un golpe en la coyuntura del muslo, la retorceremos y tiraremos de los tendones que hay dentro con el fin de romperlos.

Así nos quedarán los muslos más tiernos.

Después los colocaremos de nuevo en su posición original y los ataremos al cuerpo con hilo de bramante, para que al presentarlo en la mesa tenga una buena presencia y no pierda su forma al asarse.

Antes de introducirlo en el horno, lo untaremos todo con aceite de oliva y lo salpimentaremos por dentro y por fuera.

Con el fin de igualar los tiempos de cocción entre las diferentes partes del ave, cubriremos los muslos con papel de aluminio o si lo preferimos, con lonchas finas de panceta.

Para el relleno hay muchas formas y recetas según el gusto que ya encontraréis en nuestro blog en la parte de Recetas.

Precalentaremos el horno a 180º e introduciremos el pavo durante 2 horas.

Después bajaremos el horno a 80º, quitaremos el papel de aluminio o panceta de los muslos y seguiremos horneando 30mins más, para unificar el color de todo el asado.

Durante todo el proceso de asado, hay que ir regando el asado con el propio jugo que éste suelta, combinado con un poco de caldo de ave preferiblemente casero y concentrado añadiendo una copita de jerez seco de buena calidad.

Esto hará que se mantenga una humedad continua y que aromatice la carne aportándonos una salsa final con la que podremos acompañar la carne.